Investigación para comprender y transformar la educación

En ProfeJefe creemos que la educación mejora cuando se basa en evidencia. Por eso impulsamos, colaboramos y compartimos investigaciones que generan conocimiento útil para los profesores jefes, los equipos escolares y las comunidades educativas.

Generamos conocimiento para tomar mejores decisiones y diseñar intervenciones que realmente impacten.

Nuestras líneas de investigación

Bienestar socioemocional

Estudiamos el desarrollo socioemocional y su relación con el aprendizaje, la convivencia y la salud mental escolar.

Convivencia escolar y clima de curso

Analizamos dinámicas relacionales, factores de riesgo y protectores que influyen en la convivencia y el clima escolar.

Intervenciones y programas

Evaluamos programas e intervenciones para identificar qué estrategias funcionan, cuándo y en qué contextos.

Datos e inteligencia educativa

Usamos analítica e inteligencia artificial para generar información accionable y comprensiva para las escuelas.

Profesor jefe y liderazgo educativo

Investigamos el rol del profesor jefe, su impacto y las prácticas que fortalecen su labor y bienestar.

Comunidad y contexto

Exploramos cómo el contexto familiar, comunitario y cultural incide en el desarrollo integral de estudiantes.

Reportes Semanales

¿Cómo se relaciona que el profesorado escuche las opiniones del curso con la participación estudiantil en las decisiones?

En Fundación Allegro Educación analizamos información del Cuestionario de Estudiantes de la Agencia de Calidad ...

¿Como se relaciona sentirse aceptado por los compañeros con que me vaya bien en las evaluaciones?

Analisis del vínculo entre aceptación entre pares y autoeficacia académica en estudiantes de 2° medio (2025).

Como influye sentirse ignorado o excluido en las ganas de venir al colegio?

Analisis de la asociación entre experiencias de victimización social y satisfacción con la escuela en estudiantes de 2° Medio (SIMCE 2025).

Evaluación de programas socioemocionales

Análisis de efectividad de programas implementados en escuelas chilenas.

Publicaciones y recursos

Informes de investigación

Accede a informes completos con resultados y hallazgos clave.

Artículos académicos

Publicaciones en revistas nacionales e internacionales sobre educación.

Presentaciones y webinars

Revisa webinars, charlas y presentaciones sobre temas relevantes.

Datasets y documentos

Conjuntos de datos y documentos para investigadores y escuelas.

La evidencia transforma la educación.

Súmate a una comunidad que investiga, aprende y mejora para acompañar mejor a cada estudiante.

0
0
Tu Carrito
Tu Carrito esta VacíoVolver a la Tienda

Aprender a hablar de lo que sentimos también puede ayudarnos a pedir ayuda cuando la necesitamos.

En Fundación Allegro Educación analizamos información del Cuestionario de Estudiantes de la Agencia de Calidad de la Educación, considerando una muestra de 202.886 estudiantes, para explorar la relación entre dos experiencias: que los profesores enseñen a hablar sobre los sentimientos cuando existe un problema con otra persona y sentir que dentro del colegio existen personas que ayudan a tranquilizarse cuando aparece el nerviosismo.

La relación que encontramos es especialmente relevante. Entre los estudiantes que señalan que sus profesores les enseñan a hablar de sus sentimientos frente a problemas interpersonales, un 82% también reconoce que en su colegio existen personas que pueden ayudarlos a tranquilizarse cuando están nerviosos. Entre quienes no reportan esta experiencia de aprendizaje socioemocional, esa proporción disminuye al 45%.

Estamos hablando de una diferencia de 37 puntos porcentuales.

¿Qué podemos aprender de esto?

Que enseñar a reconocer y expresar las emociones dentro de la escuela tiene un sentido muy concreto. Cuando un estudiante aprende a identificar lo que siente, ponerlo en palabras y conversar sobre aquello que le ocurre, también desarrolla recursos que pueden facilitar la búsqueda de apoyo cuando atraviesa una situación difícil.

Enseñar estas habilidades no requiere necesariamente convertir cada momento escolar en una actividad formal de educación socioemocional. Muchas veces comienza en situaciones cotidianas: ayudar a poner nombre a una emoción después de un conflicto, generar un espacio breve para conversar sobre lo ocurrido, enseñar formas adecuadas de pedir ayuda o simplemente mostrar disponibilidad cuando un estudiante necesita hablar.

El análisis también muestra que esta relación se observa en los distintos grupos estudiados, aunque adquiere una intensidad especialmente importante en establecimientos públicos y en contextos de mayor vulnerabilidad socioeconómica. Esto abre una conversación relevante sobre el papel que puede desempeñar la escuela como espacio de apoyo y contención para estudiantes que cuentan con diferentes redes y recursos en sus entornos.

Hay además dos datos que merecen nuestra atención: un 38% de los estudiantes analizados no señala que sus profesores les enseñen a hablar de sus sentimientos frente a problemas con otras personas, mientras que un 32% no reconoce dentro del colegio a personas que puedan ayudarlos a tranquilizarse cuando están nerviosos.

Son cifras que nos invitan a pensar en algo bastante cotidiano: ¿saben nuestros estudiantes qué hacer cuando una emoción los sobrepasa? ¿Saben con quién hablar? ¿Reconocen dentro de su escuela a un adulto al que puedan acudir?

La educación socioemocional también se construye de esta manera. Enseñando a comprender lo que sentimos, ofreciendo herramientas para expresarlo y procurando que cada estudiante sepa que, cuando necesite apoyo, existe alguien disponible para escucharlo.

#SaludMentalEscolar #ConvivenciaEscolar #EducaciónSocioemocional #BienestarEscolar #AllegroData

Sentirse aceptado por los compañeros también forma parte de la experiencia de aprender.

En Fundación Allegro Educación analizamos información del Cuestionario de Estudiantes SIMCE 2025, considerando una muestra de 206.752 estudiantes de segundo medio, para explorar la relación entre dos aspectos de su experiencia escolar: sentirse aceptado por sus compañeros y percibir que les va bien en las evaluaciones.

Los resultados muestran una relación que merece atención. Entre quienes reportan una mayor aceptación entre pares, aumenta en 19,3 puntos porcentuales la probabilidad de declarar que les va bien en las evaluaciones. Además, la combinación más frecuente dentro de la muestra corresponde precisamente a estudiantes que se sienten aceptados y que, al mismo tiempo, tienen una percepción favorable de su desempeño académico.

Esta relación aparece en los distintos grupos que analizamos. La encontramos entre hombres y mujeres, en establecimientos de distintas dependencias administrativas, en diferentes grupos socioeconómicos y tanto en contextos urbanos como rurales. Su intensidad presenta algunas variaciones, pero el patrón general se mantiene.

¿Qué nos dice esto sobre la experiencia escolar?

Que aquello que ocurre entre compañeros merece ser considerado también cuando pensamos en aprendizaje. Para un estudiante, asistir a clases, participar, equivocarse, preguntar, trabajar con otros y enfrentarse a una evaluación ocurre dentro de un contexto social. La sala de clases no es solamente un espacio académico: también es un espacio donde se construyen vínculos, confianza y pertenencia.

Por eso, cuidar la convivencia entre pares tiene una importancia que va más allá de evitar conflictos. Una comunidad educativa que promueve la aceptación, que presta atención a situaciones de aislamiento o exclusión y que genera oportunidades para construir relaciones saludables también está fortaleciendo las condiciones en las que sus estudiantes desarrollan su experiencia educativa.

Esto resulta especialmente relevante para los equipos escolares. Detectar tempranamente a estudiantes que comienzan a quedar al margen del grupo, observar cómo se conforman las relaciones dentro de un curso y generar espacios de colaboración puede aportar información muy valiosa para orientar las decisiones de convivencia y acompañamiento.

Sentirse aceptado por los compañeros importa. No solo porque todos los estudiantes merecen sentirse parte de su comunidad, sino porque convivencia, bienestar y aprendizaje forman parte de una misma experiencia escolar.

#ConvivenciaEscolar #BienestarEscolar #Educación #SaludMentalEscolar #AllegroData